Creación de prótesis fijas e implantes de la mano de los expertos de Incisal Dental Lab

Incisal Dental Lab nace en Avintes (Portugal) en 1999 de la mano de Daniel Lopes, focalizado en la creación de prótesis fijas e implantes. Originalmente el laboratorio lo formaban dos personas y la apuesta de Lopes era alcanzar un crecimiento sostenible, basado en la diferenciación del producto, la atención personalizada y la actualización continua en tecnologías de fabricación. Actualmente, Incisal es un laboratorio reconocido que alberga un equipo especializado, compacto y eficaz de 5 personas. Incisal está a la cabeza en lo que a calidad de producto e innovación se refiere, con una posición privilegiada en términos tecnológicos, especialmente en aquellos temas relacionados con el área CAD/CAM.

Las primeras soluciones digitales completas desarrolladas específicamente para el sector dental, empezaron a estar disponibles por debajo de los 50.000€ en Portugal hacia 2010. Es en ese momento, cuando Incisal decidió que había llegado el momento de realizar el “salto tecnológico”.

Daniel Lopes nos comenta: “La principal dificultad existente en la adaptación de un sistema CAD/CAM para el sector dental proviene de la mala comunicación que se produce entre los vértices del triángulo formado por técnico de prótesis, comercial e ingeniero informático“.

El protésico no entiende de informática, el ingeniero no entiende de prótesis y el comercial no suele estar especializado en ninguna de las dos áreas. Esto puede llegar a producir conversaciones bastante surrealistas en las que todas las partes intentan camuflar ese desconocimiento manteniendo siempre una actitud positiva. En la perspectiva del ingeniero informático, el sistema permite hacerlo todo y el comercial toma como punto de referencia ese mantra para venderlo como una solución infalible.

En 2011 había aún mucho por descubrir, tanto en el apartado del diseño asistido por ordenador como en la parte específica del fresado. Aprender el funcionamiento de los programas CAM fue el mayor desafío para el laboratorio, siendo al final su punto más fuerte. Las dificultades para capturar la información de modelos, las limitaciones de los programas de diseño y la exigencia para alcanzar un nivel de mecanizado óptimo se convirtieron en la mejor formación para Daniel Lopes, que aprendió mucho más de los fracasos que de los éxitos.

Independientemente de todo ello, la evolución de los sistemas CAD/CAM en los últimos cinco años ha sido mayor que en los últimos treinta.

Entre otros equipos, Daniel Lopes apostó por incorporar en Incisal la tecnología de fresado 3D de Roland. “Mi primer contacto con Roland se produjo casi de forma accidental, la verdad es que ya había planeado la compra de otro sistema. Asistí a un workshop, organizado por Lasermaq, distribuidor autorizado de Roland, y me gustaron los resultados obtenidos en su fresadora. Esa fue mi iniciación en el concepto de “sistema abierto”. La libertad que me proporcionaba la posibilidad de integrar las fresadoras de Roland con otros elementos del sistema procedentes de otras marcas, ya fuesen escáneres o programas, fue un factor decisivo en la compra de un equipo Roland”. Continúa “hoy sé que tomé la decisión correcta. Actualmente para mí, los sistemas cerrados carecen de sentido. Tampoco tiene sentido que se tenga que recurrir a la externalización de los mecanizados, este aspecto te vuelve dependiente y no sirve".

Daniel Lopes afirma “las fresadoras dentales de Roland son extremadamente fiables y permiten trabajar con una amplia gama de materiales de diferentes marcas. Roland ya disponía de otras fresadoras 3D desarrolladas para otros sectores, la experiencia en mecanizado se nota en el funcionamiento de sus máquinas”.

Haciendo un balance general sobre los beneficios que aporta la digitalización de procesos, Lopes comenta: “La digitalización de procesos aporta diferentes beneficios y cuanto más digital sea el flujo de trabajo mayores serán éstos.

En primer lugar, Daniel Lopes destaca la precisión y la regularidad de los resultados, “existen trabajos que llevarían más de treinta horas si tuvieran que hacerse de forma manual y que, con buenos conocimientos técnicos, apenas llegarían a ser satisfactorios cualitativamente. Hoy, se consiguen en menos de una hora de diseño asistido por ordenador y con unos resultados excelentes. El proceso digital acorta el tiempo y la distancia. Es posible recibir una impresión en formato digital y hacer una restauración, sin ni siquiera hacer un modelo de yeso. Así mismo, se mejora la comunicación Paciente – Clínica – Laboratorio. Es posible llegar a producir un waxup digital partiendo de la foto del paciente y realizar las modificaciones necesarias teniendo al paciente al otro lado del planeta. Personas que todavía están en proceso de aprendizaje en la creación de prótesis pueden conseguir fácilmente buenos resultados.”

Hay algunos casos en los que los beneficios de la digitalización fueron más que evidentes debido a la complejidad de los mismos. Uno de ellos fue una restauración de 12 dientes cementados en 6 pilares fresados sobre implantes. El otro consistió en una estructura de 14 piezas que apenas encajaba en un disco de circonio de 30 mm de espesor. A veces me pregunto cómo podría haberlos acabado en caso de no tener la ayuda de un sistema digital. Por ese motivo, ¡larga vida al CAD/CAM!